Próximas elecciones en Brasil
- Redacción
- hace 5 días
- 8 min de lectura

El domingo 4 de octubre se llevarán a cabo elecciones en Brasil. En ellas se van a elegir la Presidencia de la República que es el máximo cargo del poder ejecutivo nacional, una Vicepresidencia de la República, que viene siendo el compañero de fórmula de la Presidencia.
También de elegirán a 513 diputados federales que representan a los Estados en el Congreso Nacional. A la par se renovará dos tercios de los escaños del Senado Federal, que equivale a 54 de 81 senadurías.
Ahora bien, en el ámbito local se elegirán una Gubernatura en 26 estados y un Distrito Federal, en cada uno de ellos se elegirá una Vicegubernatura que serán los segundos al mando en los poderes ejecutivos estatales.
También se elegirán diputaciones locales para cada asamblea legislativa estatal. En total se elegirán 1035 diputados estatales en las 26 asambleas legislativas y 24 diputaciones distritales de la Cámara Legislativa de Distrito Federal, los cuales suman 1059 diputaciones.
El territorio de Brasil está dividido en 5 regiones geográficas: Norte, Nordeste, Centro-Oeste, Sudeste y Sur. Cuenta con más de 5,500 municipios distribuidos en todo el país.
Es importante dar contexto sobre la temporalidad de los cargos que se van a elegir este próximo mes de octubre, para las senadurías su temporalidad en el cargo es de 8 años, para todos los demás su temporalidad es de 4 años, incluida la Presidencia de la República. Solo se puede participar por medio de los partidos políticos, las candidaturas independientes o candidaturas sin partido no existen jurídicamente.
Una de las características más llamativas e innovadoras del sistema electoral de Brasil es que la modalidad de votación es electrónica, esta se implementó por primera vez en 1996 paras unas elecciones municipales y en el 200 para unas elecciones generales.
En Brasil a diferencia de muchos países el voto es obligatorio, esto es así para cada ciudadano alfabetizado entro los 18 y 70 años, y solo es opcional para las y los jóvenes de 16 y 17 años, para las personas de 70 años en adelante y para personas analfabetas.
La excepción para una persona que tiene la obligación de votar y que no sea sancionada, es justificar de forma objetiva ante la justicia electoral por qué no pudo acudir a realizar su voto. Sino lo hiciere podría ser acreedor a sanciones civiles y restricciones administrativas. Entre estas existen multas económicas por cada turno de votación al que haya faltado, que realmente es muy bajo, aproximadamente $3.51 reales brasileños (que serían $11.46 pesos mexicanos), lo que realmente puede ser un problema son las consecuencias administrativas de no pagar estas multas económicas.
Una de sus consecuencias al dejar de votar, no justificar su falta y en su caso no pagar la multa correspondiente durante tres elecciones es la de perder el título de elector, esto lo realiza el Tribunal Superior Electoral que cancelará la credencial de elector de la persona que se encuentre en esa hipótesis. Es pertinente aclarar que para cada vuelta se considera como una elección independiente.
Otras consecuencias de no estar al corriente con la justicia electoral, es que la persona sin credencial o que deba pagos por sanciones económicas no podrá inscribirse, presentarse o asumir cargos en concursos públicos del Estado. También no podrá participar en licitaciones del gobierno.
También podrá sufrir de restricciones como no poder solicitar préstamos en entidades bancarias administradas total o parcialmente por el gobierno. También existen restricciones para realizar ciertos actos que requieran escrituras públicas o reconocimiento de firmas. Por último, sin la constancia de regularidad electoral o el comprobante de pago de la multa, el o la ciudadana no podrá obtener o renovar su pasaporte, así como su cédula de identidad.
Para aquella ciudadanía que no haya acudido a votar, podrán justificar el hecho a través de la aplicación e-Titulo, la web del Tribunal Superior Electoral o acudiendo a una oficina electoral donde podrá presentar una prueba válida como un comprobante médico o un comprobante de viaje.
Como se puede apreciar de lo anterior en Brasil a diferencia de México si hay una obligación para votar porque existen diversas sanciones y consecuencias legales al no realizar el sufragio, en México nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 35 a la letra dice: Son derechos de la Ciudadanía: I. Votar en las elecciones populares; mientras en su artículo 36 establece: Son obligaciones el ciudadano de la República: III. Votar en las elecciones, las consultas populares y los procesos de revocación de mandato, en los términos que señale la ley. Es decir, el primero establece que votar es un derecho y el segundo artículo señala que también es una obligación. Desde mi perspectiva es más un derecho que una obligación, esto porque no existe sanción o consecuencia jurídica al incumplir la obligación de acudir a votar en cualquiera de los ejercicios democráticos descritos en el 36 constitucional.
Es pertinente aclarar que en las elecciones de octubre en Brasil no se van elegir cargos municipales porque estos no coinciden con los cargos que elegirán en esta ocasión. En octubre de 20204 se eligieron un total de 69,252 cargos municipales entre los que se distribuyen 5,569 Alcaldes (Prefeitos), que vienen siendo las y los jefes de poder ejecutivo en cada ciudad. 5,569 (Vice-prefeitos) compañeros de fórmulas que asumen el cargo de Alcalde ante la ausencia del mismo. Y se eligieron 58,114 Concejales (Vereadores), que viene siendo los representantes legislativos que integran las diferentes cámaras municipales.
El número de integrantes varía de acuerdo con su tamaño de población. Los únicos dos territorios de Brasil que no participaron en este proceso municipal por tener regímenes administrativos especiales y no poseen alcaldías fueron el Distrito Federal (Brasilia) y el archipiélago de Fernando de Noronah.
Para la elección del próximo 4 de octubre en Brasil se instalarán de 516 mil casillas electorales, distribuidas en el país y en sedes consulares en el extranjero. Se estima que el Tribunal Superior Electoral dispone de un inventario activo de 563, 910 urnas electrónicas, esto para cubrir todas las secciones y contar con un porcentaje de dispositivos de reserva listos para sustitución en caso de fallas técnicas.
Para el día de la Jornada Electoral, antes de iniciar la votación el presidente de la casilla emitirá un reporte directamente desde la maquina que se llama “Zéresima”. Este documento es el comprobante de que la urna esta inicializada correctamente y que el contador de los votos se encuentra en cero, es algo similar a lo que se realiza antes de iniciar los programas de resultados preliminares en México, donde se tiene que comprobar que antes del inicio de la captura y registro de resultados la base de datos se encuentre vacía o en ceros.
El proceso dentro de la casilla es que la persona votante deberá identificarse ante los funcionarios de la casilla, esto lo puede hacer mediante su documento que es la credencial conocida como “Titulo de Eleitor”, como dato curioso esta no tiene fotografía, razón por la cual se debe agregar una identificación que si contenga foto como es el pasaporte o licencia de conducir. Esta contiene datos esenciales como el nombre completo de la persona electora, fecha de nacimiento, zona electoral y la sección de votación.
La otra forma de identificarse para votar es el formato digital moderno, conocido como “e Titulo” que se utiliza en teléfono móviles y se ha vuelto muy popular su uso, si el ciudadano o ciudadana ya registro sus huellas dactilares (datos biométricos) ante la justicia electoral, esta aplicación se muestra la fotografía del titular junto con un código QR seguro de verificación, que sirve como una identificación completa para el día de las elecciones sin necesidad de portar algún documento.
Después de identificarse la persona votante pasará a la cabina aislada donde en la urna electrónica podrá teclear el numero identificador de la candidatura, realizado lo anterior aparecerá en la pantalla la fotografía, el nombre de la candidatura y el nombre del partido político, la persona votante solo deberá confirmar el voto presionando un botón verde y la maquina emitirá un sonido agudo característico que confirmará la emisión del voto.
A las 17 horas la maquina se bloqueará de forma que ya no recibirá más votación y emitirá un tipo acta que se llama “Boletín de Urna” el cual detallará la cantidad votos emitidos a cada candidatura en esa casilla. Copias de este documento se pegan en la puerta de la casilla para fiscalización de los partidos políticos y de la ciudadanía en general.
Por último, los datos de la votación se graban de forma encriptada en una memoria flash extraíble de la urna. Esta se traslada a los centros locales de Justicia Electoral, donde se conecta a red interna, propia y cifrada que trasmite los datos directo al centro de cómputo del Tribunal Superior Electoral ubicado en Brasilia. Gracias este moderno y sofisticado sistema de votación, el escrutinio total del país de Brasil se puede tener aproximadamente después de dos horas de haber cerrado todas las casillas.
Algo relevante en como se decide la persona ganadora para la elección de la Presidencia de la República de Brasil es que puede haber una segunda vuelta en la elección y esto sucede cuando ninguna de las candidaturas alcanza el 50% de la votación de la votación válida. En caso de suceder se deberá realizar una segunda vuelta. También aplica para la elección de Gubernaturas y Vice gubernaturas y de Alcaldías y Vicealcaldías (Prefeitos) en aquellos municipios que cuenten con mas de 200 mil electores inscritos. En los municipios que tengan un padrón electoral menor a esta cifra, la alcaldía se define en primera vuelta por mayoría simple, gana el que tenga más votos sin importar el porcentaje de votación. Los demás cargos del poder legislativo (senadurías, diputaciones federales, diputados estatales, concejales municipales) se eligen por mayoría simple o sistema de representación.
A modo de reflexión sin duda Brasil está muy avanzado en la forma de realizar las elecciones a comparación de México. Ellos han emigrado hacia la implementación y confianza del uso de las tecnologías de la información y comunicación, que en consecuencia les ha servido para expulsar viejos vicios en la materia electoral que aún venimos cargando en México por seguir apostando a la votación en papel.
El uso de la urna electrónica en todo el país de Brasil ha servido para agilizar los resultados electorales en tiempos récord. A diferencia de México, Brasil puede obtener resultados confiables dos horas después de haber cerrado todas las casillas, se han olvidado de poner a contar a las personas los votos en papeles y han confiado en que una maquina se encargue de realizar este trabajo que evita infinidad de dolores de cabeza que comúnmente se vuelven factores que generan fuertes y largas cadenas impugnativas. Igual es de llamar la atención que el voto sea obligatorio, creo que es un tema digno de debate sobre las ventajas y desventajas de implementar el voto obligatorio, de la misma manera la excepción del voto obligatorio se me hizo sumamente interesante desde la perspectiva de que el voto no es obligatorio para las personas no están alfabetizadas y que las juventudes desde los 16 y 17 ya pueden votar de forma opcional.
Creo que vale mucha la pena investigar de forma más profunda algunas características del sistema electoral de Brasil para encontrar áreas de oportunidad y mejora en el sistema electoral mexicano donde evidentemente en algunos campos hemos avanzado exponencialmente como es el tema de la fiscalización, paridad, inclusión de grupos en situación de vulnerabilidad, programa de resultados preliminares, sistemas de cómputo, y demás campos, pero creo fervientemente que podemos mejorar el sistema electoral mexicano implementado mejoras comprobadas exitosamente por otras naciones a como lo ha realizado Brasi.



Comentarios