Stijn Cole convierte el paisaje mexicano en arte y memoria
- Redacción
- hace 14 horas
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La Galería Hilario Galguera, en colaboración con Casa Hotbook, presenta la exposición “Horizontes mexicanos”, del artista belga Stijn Cole, una muestra que convierte el paisaje, la luz y la memoria en piezas escultóricas y visuales inspiradas en sus recorridos por México.
La exposición, disponible durante mayo y hasta finales de junio, reúne trabajos realizados a partir de la estancia del artista en el país durante 2022, donde desarrolló una investigación centrada en la percepción del horizonte, el tiempo y la transformación de la materia.
A través de materiales como mármol, cerámica, fotografía y pintura, Cole construye una reflexión visual sobre la manera en que el paisaje se experimenta desde la memoria y la observación personal.
Para el artista, el horizonte representa una medida íntima y subjetiva vinculada
directamente con el cuerpo y la mirada del observador.
“Tu nivel visual determina qué tan lejos puedes ver y, por lo tanto, moldea tu imagen. En el paisaje, esa altura coincide con el horizonte: la división entre lo visible y lo invisible”.
Cole explicó que muchas de sus piezas parten de la altura exacta de su propia mirada —158 centímetros— integrando físicamente su posición como espectador dentro de la obra.
La muestra también surge de un proceso de recolección de datos visuales realizados durante sus recorridos por México, donde documentó variaciones lumínicas, colores y atmósferas que posteriormente tradujo en composiciones geométricas y esculturas.
“Disfruto buscar soportes físicos para las ideas. Esa búsqueda, muchas veces impulsada por el contexto del espacio expositivo, mantiene el proceso emocionante”, comentó.
Las obras reunidas en “Horizontes mexicanos” oscilan entre la abstracción y las referencias directas al paisaje, fragmentando elementos naturales para convertirlos en registros tangibles del tiempo y la luz.
Dentro de este proceso creativo, la cerámica y los materiales artesanales adquirieron un papel central durante su experiencia en México.
“Mi estancia en México me llevó a investigar más profundamente la cerámica, lo que derivó en varias obras que pronto serán presentadas”.
Otro de los ejes presentes en la exposición es la relación entre memoria e imagen. Cole relató que recientemente encontró una colección de diapositivas anónimas de paisajes tomadas en los años ochenta, imágenes que despertaron recuerdos personales de su infancia.
“Algunas memorias olvidadas regresaron a través de esas fotografías. Creo que la fotografía tiene esa capacidad y que las imágenes de paisajes pueden contener significado tanto para quien las tomó como para un espectador anónimo”.
El artista explicó que, a diferencia de la fotografía tradicional de paisaje, no busca capturar momentos perfectos, sino escenas cotidianas que después transforma mediante procesos artísticos en el estudio.
“Trabajo más como un turista intentando guardar un momento como recuerdo. Son imágenes ordinarias; es el filtro o el proceso posterior lo que las convierte en obras capaces de hacer que el espectador desacelere y mire de otra manera”.
Nacido en Gante, Bélgica, en 1978, Stijn Cole ha desarrollado una trayectoria enfocada en la exploración visual de la percepción del tiempo y el espacio. Su obra forma parte de colecciones internacionales como el S.M.A.K. de Gante y la Embajada de Bélgica en Washington.





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