México y Estados Unidos inauguran planta contra el gusano barrenador
- Redacción
- hace 12 horas
- 2 min de lectura

México y Estados Unidos dieron un nuevo paso en la estrategia para contener la propagación del gusano barrenador del ganado con la inauguración de una planta en Chiapas dedicada a la producción de moscas estériles, un método biológico utilizado para interrumpir el ciclo reproductivo de esta plaga.
El complejo fue inaugurado por la presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins. La obra representa una inversión conjunta de 61 millones de dólares y fue construida en menos de un año.
Durante la ceremonia, la mandataria mexicana destacó la importancia de la cooperación entre ambos países para enfrentar retos comunes.
"Nuestra relación con los Estados Unidos debe seguir construyéndose sobre principios muy claros: el respeto mutuo, el diálogo, la cooperación y el reconocimiento de la soberanía de cada nación", dijo.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, anunció una aportación adicional de 83.8 millones de dólares para fortalecer el proyecto y ampliar su capacidad operativa.
La planta producirá inicialmente 10 millones de moscas estériles por semana, cifra que aumentará gradualmente hasta alcanzar una capacidad de 100 millones semanales. Estos insectos serán liberados en las zonas afectadas para aparearse con las moscas silvestres sin generar descendencia, lo que permite reducir progresivamente la población de la plaga.
Este mecanismo, conocido como "escudo biológico", ya se complementa con la producción proveniente de una planta ubicada en Panamá.
El gusano barrenador reapareció en México en noviembre de 2024, cuando se detectó el primer caso en Chiapas. Posteriormente, durante este año, autoridades estadounidenses confirmaron la presencia de la plaga en su territorio.
Como consecuencia del brote, desde mayo de 2025 Estados Unidos mantiene restricciones a las importaciones de ganado mexicano, una medida que ha sido cuestionada por el Gobierno de México.
Las autoridades confían en que esta nueva infraestructura contribuya a fortalecer el control sanitario, proteger la producción ganadera y avanzar hacia la erradicación de una plaga que representa un riesgo para el sector pecuario de ambos países.

