Fusión entre Unilever y McCormick alcanza 44,800 mdd
- Redacción
- hace 4 horas
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El gigante europeo de consumo Unilever y la firma estadounidense McCormick alcanzaron un acuerdo para fusionar el negocio de alimentación de la compañía europea —excluyendo India— en una operación valuada en 44,800 millones de dólares.
La transacción, que combina efectivo y acciones, contempla un pago de 15,700 millones de dólares para Unilever, además de la entrega de títulos equivalentes al 65% del capital de la nueva empresa, cuyo valor ronda los 29,100 millones de dólares.
De concretarse, los accionistas actuales de Unilever controlarán el 55.1% de la compañía combinada, mientras que los de McCormick tendrán el 35%. Adicionalmente, Unilever conservará una participación del 9.9%, la cual planea vender de forma gradual en el tiempo.
Se prevé que la operación se cierre a mediados de 2027 y que se estructure como una transacción tipo 'Reverse Morris Trust', lo que permitirá evitar el pago de impuestos federales sobre la renta en Estados Unidos tanto para Unilever como para sus accionistas.
La nueva compañía integrará marcas emblemáticas del sector alimentario como Hellmann’s y Knorr, consolidando una de las plataformas globales más relevantes en el mercado de alimentos y condimentos.
Ambas empresas estiman que la fusión generará sinergias anuales cercanas a los 600 millones de dólares, aunque implicará costos extraordinarios por aproximadamente 300 millones de dólares. Por su parte, Unilever prevé gastos adicionales de entre 400 y 500 millones de euros derivados de la separación de su división de alimentos.
En cuanto a la estructura operativa, tras el cierre de la operación —ya aprobada por los consejos de administración de ambas compañías— Brendan Foley continuará como presidente y director ejecutivo, mientras que Marcos Gabriel seguirá como director financiero.
Asimismo, Unilever designará a cuatro de los 12 integrantes del consejo de administración de la nueva empresa, incluyendo a un ejecutivo que participará durante dos años para facilitar el proceso de integración.
La sede principal de McCormick permanecerá en Hunt Valley, Maryland, mientras que la compañía mantendrá una presencia significativa en Países Bajos, donde también establecerá una sede internacional. Además, se contempla una cotización secundaria en Europa para reflejar el perfil global de los inversionistas.
"Esta fusión transformadora acelera la estrategia de McCormick y refuerza nuestro enfoque constante en el sabor", declaró Brendan Foley, para quien la combinación posiciona mejor a la empresa para acelerar el crecimiento en categorías atractivas.
"La integración de dos organizaciones globales de esta envergadura requiere una ejecución rigurosa", subrayó.
Por su parte, el consejero delegado de Unilever, Fernando Fernández, destacó el impacto estratégico de la operación: "Estamos liberando valor oculto mediante una separación de la división de Alimentación orientada al crecimiento, creando una potencia global en el sector del sabor".




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