“Son fanfarronadas”: Carney resta peso a advertencias de Trump sobre aranceles
- Redacción
- 27 ene
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De cara a la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el primer ministro canadiense, Mark Carney, minimizó las amenazas arancelarias lanzadas por el presidente estadounidense Donald Trump, al calificarlas como parte de su estrategia de negociación.
Carney explicó que este año está contemplada una revisión del acuerdo comercial y confió en que el proceso sea sólido. En ese contexto, consideró que los recientes posicionamientos de Trump deben entenderse como tácticas propias de una negociación de alto nivel.
“El presidente es un negociador fuerte, y algunos de estos comentarios y posicionamientos deben ser vistos en el contexto más amplio de eso”, afirmó el primer ministro canadiense.
Las declaraciones se producen luego de que, el fin de semana pasado, Trump advirtiera que impondría un arancel del 100 por ciento a las importaciones provenientes de Canadá si el país avanzaba en un acuerdo comercial con China. No obstante, Carney aclaró que su gobierno no tiene interés en concretar un tratado comercial integral con Beijing.
En la misma línea, el ministro canadiense responsable del comercio con Estados Unidos, Dominic LeBlanc, informó que sostuvo conversaciones con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, a quien le precisó que Canadá únicamente explora un “acuerdo comercial limitado” con China, enfocado en “unos pocos sectores de nuestra economía”.
LeBlanc comparó este entendimiento con el acuerdo alcanzado entre Trump y el presidente chino Xi Jinping en Corea del Sur el verano pasado, cuando Washington redujo algunos aranceles a cambio de que Beijing permitiera exportaciones de tierras raras y reanudara la compra de soya estadounidense.
El funcionario subrayó además que las próximas conversaciones con Estados Unidos no implican una renegociación total del T-MEC, sino una revisión prevista desde la firma del acuerdo.
“No es como hace seis años. Hablamos de eso. Esto es una revisión”, señaló LeBlanc.
“Estaba incorporado en el acuerdo. No es una renegociación”.
En el plano comercial, Canadá acompañó en 2024 a Estados Unidos en la imposición de un arancel del 100 por ciento a los vehículos eléctricos chinos y de 25 por ciento al acero y aluminio provenientes de ese país. En respuesta, China aplicó gravámenes del 100 por ciento al aceite y harina de canola canadienses, así como de 25 por ciento a la carne de cerdo y los mariscos.
Sin embargo, este mes Carney marcó distancia de Washington durante una visita a Beijing, al reducir el arancel del 100 por ciento a los autos eléctricos chinos a cambio de menores tarifas a productos canadienses.
“La nueva asociación estratégica de la semana pasada con China pondrá a disposición decenas de miles de vehículos eléctricos asequibles en Canadá”, manifestó Carney el lunes.
El primer ministro detalló que se establecerá un límite anual inicial de 49 mil unidades de vehículos eléctricos chinos con una tasa arancelaria del 6.1 por ciento, cifra que aumentará hasta aproximadamente 70 mil unidades en un plazo de cinco años.
Asimismo, indicó que ese volumen inicial representa cerca del 3 por ciento de los 1.8 millones de vehículos vendidos anualmente en Canadá y que, como parte del acuerdo, se espera que China comience a invertir en la industria automotriz canadiense en un periodo de tres años.
Las tensiones entre ambos países se intensificaron en medio de una guerra verbal entre Trump y Carney, en un contexto en el que el mandatario estadounidense ha impulsado su controvertida propuesta de adquirir Groenlandia, generando fricciones dentro de la OTAN.
En este escenario, Carney ha ganado protagonismo internacional como uno de los principales impulsores de un bloque de países que buscan coordinarse para hacer frente a la política exterior de Trump. Durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, el primer ministro canadiense advirtió que “las potencias medianas deben actuar juntas, porque si no estás en la mesa, estás en el menú”, declaración que recibió amplia atención y eclipsó la presencia del presidente estadounidense en el encuentro.





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