“¿Quién esperaría esto?”: Anne Carson reacciona al Nobel

Anne Carson tenía el piso a medio barrer y una revista a medio leer cuando recibió la noticia de que había ganado el Premio Nobel de Literatura 2026. Su primera reacción estuvo lejos de un discurso preparado: “Es bastante loco”, respondió
.
La poeta canadiense se encontraba en su casa de Reikiavik, frente al mar y con vista hacia el Ártico. Había comenzado la mañana tomando té, comiendo galletas y leyendo London Review of Books, publicación cultural fundada en 1979 con la que colabora y que también ha publicado y reseñado su obra.
Al notar que el piso necesitaba limpieza, se levantó a barrer. Mientras tanto, el teléfono sonaba, pero Carson lo apagaba, como acostumbra hacer cuando recibe llamadas.
Su esposo, Robert Currie, intervino y consiguió que devolviera la llamada. Al otro lado estaba Jenny Rydén, de Nobel Prize, quien le comunicó oficialmente el reconocimiento.
Cuando le preguntaron por qué la noticia le parecía tan inesperada, Carson contestó: “¿Quién esperaría esto, por Dios?”.
Durante la conversación, la escritora describió las actividades que el anuncio había interrumpido.
“Sólo estoy comiendo galletas saladas y bebiendo una taza de té. Nada realmente dramático todavía. Todavía es de mañana (…) Me di cuenta de que el piso necesitaba ser barrido, así que me levanté a hacerlo. Luego hubo todas estas llamadas telefónicas”, dijo.
Currie tomó entonces la palabra: “Yo soy su esposo. Me la debes porque de hecho fui yo quien hizo que te llamara de vuelta”.
Carson confirmó la intervención de su marido con una respuesta que mantuvo el tono informal de la charla: “él siempre hace eso. Yo desvío las llamadas y me hace devolverlas (…) Lo siento, no estoy siendo lo suficientemente efusiva para ustedes”.
Para ella, explicó, aquella mañana había comenzado como un día normal.
Al hablar sobre el significado del Nobel, Carson comentó que ella y Currie ya consideraban cómo destinar el dinero del reconocimiento: 12 millones de coronas suecas, aproximadamente 1.2 millones de dólares.
“Sólo estamos pensando en maneras de regalar el dinero. Tenemos un amigo que necesita una casa”, expuso.
“Siempre damos mucho a Médicos Sin Fronteras”, agregó. “Sí, quizás hagamos algo así”.
La revista que leía también conecta con su actividad reciente como autora. Si tenía en sus manos la edición número 17 del volumen 48, publicada el 10 de septiembre, entre sus páginas estaba “On Rosalia”, un texto suyo sobre el concierto que la cantante española ofreció en Chicago en junio ante unos 20,000 asistentes.
Así, la noticia del Nobel se incorporó a una escena doméstica que Carson relató con sorpresa, humor y sin una reacción ceremonial.





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