Programa nacional de supercómputo inicia con apoyo internacional
- Redacción
- hace 6 días
- 2 Min. de lectura

El Gobierno de México puso en marcha el Programa Mexicano de Supercómputo, iniciando con un enfoque estratégico en meteorología y climatología. Esta primera fase posiciona el análisis de fenómenos extremos, los sistemas de alerta temprana y los pronósticos climáticos como la aplicación inicial del cómputo avanzado a nivel federal.
La Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) informó que el programa comenzó este 25 de marzo en colaboración con especialistas del Barcelona Supercomputing Center (BSC), en España. Como parte de este arranque, se abrió un protocolo de investigación destinado a mejorar la calidad y precisión de la información meteorológica en el país.
Este paso ocurre cuatro meses después de que el gobierno federal anunciara una estrategia más amplia para desarrollar infraestructura nacional de supercómputo. En noviembre de 2025, la ATDT adelantó la construcción de una supercomputadora propia, mientras que, de forma temporal, se aprovecharía la capacidad instalada del BSC para impulsar proyectos prioritarios en áreas como clima, agricultura, aduanas, el SAT e inteligencia artificial.
Con el inicio de operaciones, la meteorología se consolida como el eje principal de esta estrategia. Según el comunicado, México cuenta con una amplia red de estaciones meteorológicas con registros históricos desde 1950, aunque con una distribución desigual. Por ello, el nuevo protocolo busca mejorar la resolución espacial y temporal de estos datos, integrándolos en modelos más precisos para la predicción y el análisis de eventos extremos como ciclones, sequías, lluvias intensas y olas de calor.
La base tecnológica de esta etapa es MareNostrum 5, la supercomputadora del centro catalán, que permitirá procesar millones de datos en lapsos mucho más cortos, reduciendo análisis que actualmente toman semanas a solo horas.
Además, una unidad especializada del Servicio Meteorológico Nacional de la Conagua trabajará directamente en las instalaciones del BSC, bajo la coordinación de la ATDT y la SECIHTI. Este esfuerzo busca fortalecer tanto el capital humano como las capacidades técnicas del país.
Este despliegue también marca el camino hacia Coatlicue, la futura supercomputadora nacional. El proyecto contempla una inversión de 6,000 millones de pesos, un periodo de construcción de 24 meses y una capacidad estimada de 314 petaflops, lo que la convertiría en la infraestructura pública de supercómputo más potente de América Latina.
Con esta implementación, el programa deja atrás la fase de planeación y entra en operación con una aplicación concreta de alto impacto social. Los resultados estarán orientados a mejorar la gestión de riesgos, la planeación territorial y el diseño de políticas públicas.
Finalmente, el gobierno aseguró que toda la información generada será pública y gratuita, lo que permitirá su uso por parte de instituciones, universidades y centros de investigación.




Comentarios