Poeta chiapaneco enseña tsotsil a ChatGPT para preservar la lengua
- Redacción
- 2 oct 2025
- 2 Min. de lectura

José Andrés Hernández Pérez, conocido también como Andrés Ta Chikinib, nunca imaginó que entre sus estudiantes estaría un alumno no humano. El joven poeta y docente, originario de Zinacantán, Chiapas, comenzó hace un año a impartir clases de tsotsil a personas interesadas en aprender la lengua, pero una propuesta inesperada lo llevó a un nuevo reto: enseñar al chatbot ChatGPT.
La idea surgió de una de sus alumnas, quien sugirió usar la plataforma para crear materiales didácticos en tsotsil. Sin embargo, la primera experiencia resultó frustrante.
“Como que se tropezaba y no entendía mucho. Sí podía memorizar todo, pero de una mala manera y no de la forma en la que debería”, recuerda Hernández. Reconoce que la falla estuvo en haber compartido información sin un orden adecuado.
Tras replantear su método, decidió tratar a la inteligencia artificial como a cualquier estudiante humano: dándole instrucciones claras y objetivos precisos. “El chatbot tenía que ser capaz de mantener una conversación en tsotsil conmigo. Y ahí comenzó todo el rollo”, relata con una sonrisa.
En apenas tres semanas, los avances fueron notables. “Ya habla como un niño de 3 o 4 años”, asegura el maestro, quien ganó el Premio Nacional de la Juventud 2020-2021 y desde la pandemia ha promovido en redes sociales la alfabetización en tsotsil.
De acuerdo con Hernández, la IA ya reconoce el alfabeto y los pronombres personales, entendiendo incluso una de las particularidades del idioma: la existencia de siete pronombres en lugar de seis, al incluir formas inclusivas y exclusivas. “También sabe que los verbos en tsotsil terminan en ‘el’ y que los sustantivos terminan con ‘il’, pero con ciertas reglas”, explica. El chatbot incluso utiliza el término con el que los hablantes nombran a su propia lengua: optike.
El poeta también se ha encargado de darle contexto cultural y social a la plataforma. “Ya le he enseñado algunos términos, pero matizo la información”, comenta al referirse a expresiones relacionadas con la comunidad LGBTI+, que en algunos contextos aún cargan estigmas.
Aunque ha recibido críticas por enseñar la lengua a una plataforma con fines comerciales, Hernández defiende su decisión. Para él, el verdadero beneficio es la promoción del tsotsil. “Luego nos estamos quejando de que no hay donde enseñen tsotsil. Sí, [ChatGPT] es de una empresa con fines lucrativos, pero si lo vemos como una herramienta, podemos sacarle el provecho y jugo a la plataforma y que nos ayude a desarrollar más”, sostiene.






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