México exhibe el Códice Azcatitlán tras casi dos siglos

Después de permanecer cerca de dos siglos en Francia, el Códice Azcatitlán regresó temporalmente a México para ser presentado en el Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México.
La pieza podrá visitarse desde este jueves y hasta el 31 de diciembre como parte de las actividades por el bicentenario de las relaciones diplomáticas entre México y Francia. La exhibición es resultado de un préstamo, ya que el documento continuará bajo resguardo de la Biblioteca Nacional de Francia.
El manuscrito, elaborado durante el siglo XVI por artistas indígenas después de la caída del Imperio mexica, relata mediante pictogramas diversos episodios históricos: desde la migración de Aztlán y el desarrollo de México-Tenochtitlan hasta la llegada de los conquistadores españoles y el derrumbe del poder mexica.
El Gobierno mexicano ha solicitado durante años su restitución definitiva. En noviembre, la presidenta Claudia Sheinbaum pidió a su homólogo francés, Emmanuel Macron, la devolución del Códice Azcatitlán y del Códice Borbónico, este último conservado en la Asamblea Nacional de Francia.
Al referirse a estos documentos, la mandataria aseguró que representan “la memoria viva para México de nuestra historia, la voz escrita de nuestros antepasados y la raíz profunda de nuestra identidad”.
Las autoridades francesas sostienen que su legislación les impide entregar definitivamente ambas piezas. Tanto la Asamblea Nacional como la Biblioteca Nacional de Francia defienden la legalidad de su posesión.
El Parlamento francés tampoco incluyó estos manuscritos en la ley aprobada en mayo para facilitar la restitución de bienes culturales expoliados durante el periodo colonial.
Un documento que pasó por distintas colecciones
El Códice Azcatitlán ha recorrido diferentes países y colecciones a lo largo de su historia. En algún momento llegó a Italia, pero fue recuperado en 1743 por el Virreinato de la Nueva España.
Posteriormente salió del resguardo oficial y pasó por las manos de varios historiadores mexicanos hasta quedar en poder del investigador francés Joseph Aubin. En 1848, Aubin trasladó a Francia su colección de documentos indígenas, entre los que se encontraba el códice.
El acervo fue adquirido en 1889 por el coleccionista franco-mexicano Eugène Goupil. Tras su fallecimiento, su viuda entregó las piezas a la Biblioteca Nacional de Francia en 1898, con la condición de que la colección permaneciera completa y bajo custodia de esa institución pública.
Aunque las leyes mexicanas consideran al patrimonio histórico propiedad de la nación, gran parte de estas disposiciones fue promulgada después de que los códices y otros bienes culturales salieran del país.
En 2024, el pueblo hñähñu de Hidalgo también solicitó la restitución del Códice Borbónico, al considerar que contiene las “fórmulas” del ritual mexica del Fuego Nuevo, “que se conmemora en 2027”.
México logró recuperar otro documento histórico, el Códice Tonalámatl de Aubin, después de que un abogado mexicano lo sustrajera de la Biblioteca Nacional de Francia en 1982 y lo trasladara al país.
El periodo de exhibición del Códice Azcatitlán fue confirmado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.





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