top of page

México evalúa ampliar el fracking para elevar la producción de gas

Redacción
5 ago
2 min de lectura

La presidenta Claudia Sheinbaum analiza la posibilidad de iniciar este año proyectos piloto de fracturación hidráulica en Coahuila y Tamaulipas, con el propósito de incrementar la producción nacional de gas y reducir la dependencia de las importaciones procedentes de Estados Unidos.


De acuerdo con cuatro fuentes conocedoras del proceso, la mandataria recibió recientemente las recomendaciones de un grupo de especialistas encargado de evaluar la viabilidad técnica y ambiental de explotar yacimientos no convencionales.

Las dos zonas consideradas se encuentran en el norte del país. Una de las fuentes indicó que las primeras operaciones podrían comenzar desde septiembre, aunque hasta ahora el Gobierno federal no ha anunciado una decisión definitiva.


La técnica conocida como fracking consiste en inyectar agua, arena y sustancias químicas a alta presión para fracturar formaciones rocosas y facilitar la extracción de petróleo y gas.

Aunque México ya utiliza este procedimiento de manera limitada, el Gobierno y Petróleos Mexicanos estudian ampliar su aplicación para fortalecer la producción interna. Actualmente, alrededor de 75% del gas que consume el país proviene de Estados Unidos.

Pemex produce en promedio 4 mil 869 millones de pies cúbicos de gas diarios, además de aproximadamente un millón 658 mil barriles por día de petróleo y condensados.


El grupo consultado por la Presidencia está integrado por especialistas en geología, ingeniería, recursos hídricos y medio ambiente. Su tarea fue estudiar las condiciones bajo las cuales podrían desarrollarse estos yacimientos y ayudar al Gobierno "a tomar la mejor decisión posible".


Las conclusiones estaban previstas inicialmente para junio, pero el análisis se prolongó debido a diferencias entre sus integrantes.

Algunos especialistas consideran que nuevas tecnologías podrían reducir el consumo de agua potable y la cantidad de químicos utilizados. Otros sostienen que no es posible desarrollar este tipo de proyectos sin provocar afectaciones ambientales y mantienen su rechazo a la técnica.


Entre los riesgos asociados al fracking se encuentran la contaminación de mantos acuíferos, las emisiones de metano, el elevado consumo de agua y la posible generación de actividad sísmica vinculada con la inyección de fluidos residuales.


Sheinbaum había expresado anteriormente su oposición a la fracturación hidráulica. Sin embargo, en abril modificó su postura al señalar que existen métodos con menores impactos ambientales, como el empleo de agua no potable y la reducción de aditivos químicos.


La mandataria sostuvo entonces que "hay que voltear a ver nuevamente al gas no convencional con ojos de soberanía".

El cambio forma parte de una estrategia orientada a reducir la vulnerabilidad energética de México frente a interrupciones, variaciones de precios o conflictos que afecten el suministro proveniente de Estados Unidos.


Una de las regiones bajo estudio es Burro-Picachos, en Coahuila, cercana a la formación Eagle Ford de Texas, una de las zonas más productivas de gas y petróleo mediante fracking en Estados Unidos.


En Tamaulipas también existen recursos potenciales, aunque el desarrollo enfrenta retos relacionados con seguridad, disponibilidad de agua y condiciones sociales.

Hasta el momento, el eventual inicio de los proyectos continúa en evaluación. Cualquier avance requeriría definir regulaciones, medidas de protección ambiental, disponibilidad hídrica y mecanismos de supervisión antes de ampliar la explotación comercial.

Comentarios


Logo EstadoMx.png

ACTUALIDAD 
LÍDERES MX
EN ASCENSO MX
OPINIÓN
DINERO & NEGOCIOS
WELLNESS
LIFESTYLE
POLÍTICA 

ANÚNCIATE CON NOSOTROS

bottom of page