La Educación Cívica es la semilla para una mejor Democracia.
- Redacción
- hace 7 días
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Una de las facultades más valiosas que tienen los organismos públicos locales electorales es la de fomentar la educación cívica, esto de acuerdo con el apartado C, numeral 2 del artículo 41 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. La educación cívica es la semilla que todo puede cambiar en una sociedad democrática.
Esta es el arma más poderosa para activar una mayor participación en la ciudadanía en los asuntos públicos, para que conozcan sus derechos humanos y para que cumplan con sus deberes ciudadanos.
La educación cívica puede ser incluida en una sociedad desde la implementación de programas de educación pública dirigido a niñas y niños, así como a las juventudes de modo que vayamos formando ciudadanía desde una edad temprana qué sirva para ir fortaleciendo criterios democráticos qué serán nutrientes de una mejor democracia a futuro y a un corto plazo y no solo hablando en participar en elecciones sino en todo tipo de mecanismos de participación ciudadana y para que la sociedad aprenda a utilizarlas y que por este medio puedan hacer escuchar sus voces en cualquier espacio público.
Tanto el Instituto Nacional Electoral (de aquí en adelante INE) y los organismos públicos locales electorales (de aquí en adelante OPLE) han generado diversidad de estrategias para que por medio de la educación cívica vaya moldeando ciudadanas y ciudadanos interesados en participar más allá de las elecciones.
Recordemos y recalquemos que las elecciones en nuestro país son organizadas y vigiladas por ciudadanas y ciudadanos.
Desde la integración de las mesas directivas de casillas hasta la integración de los Consejos Generales del INE y de los OPLE son integrados por ciudadanas y ciudadanos que cumplen con una serie de requisitos de ley y que por medio de un proceso de selección y designación conformado por varias etapas hasta llegar a su designación, en el caso de las consejerías del INE, son designados por la Camara de Diputados y Diputadas y en el caso de las consejerías de los OPLE, son designados por el Consejo General del INE.
Otras formas en que pueden participar la ciudadanía son a través de agrupaciones políticas y también creando partidos políticos tanto a nivel nacional como a nivel local. Se puede provocar consultas ciudadanas cumpliendo con los requisitos de ley establecidos para que se lleven a cabo estos mecanismos de participación. Existe también la revocación de mandato que puede ser solicitada directamente por la ciudadanía alcanzando el porcentaje de firmas requerido por ley.
En la Ciudad de México existe el presupuesto participativo donde se le da la oportunidad a la ciudadanía de escoger opciones donde se puede usar presupuesto público dentro de sus ámbitos políticos.
Como podemos ver existen diversas formas de participar en nuestro sistema democrático y no solamente por la vía de votar y ser votado, hay toda una diversidad de formas de como participar activamente para ir colocando nuestro granito de arena de la democracia de México.
La educación cívica es como un elemento que impulsa para que la ciudadanía alcance un mayor nivel de compromiso de estar activamente participando en la vida democrática del país, pero de formas idóneas y factibles. Un ejemplo muy básico sería el siguiente. Últimamente en algunas zonas de Tabasco cuando hay problemas de luz eléctrica la ciudadanía al ver que no resuelven el problema, estos toman las vías de comunicación y se hacen bloqueos. Siempre que eso sucede me pregunto si realmente esta población tiene los canales correctos y eficaces para poder comunicarse con una autoridad que realmente les resuelva.
A veces establecer canales directos de comunicación son más efectivos que ser un poco radical en las decisiones que tomamos. Es ahí donde una persona que tenga los conocimientos y elementos necesarios puede ser útil para resolver una situación de este tipo.
Aquella persona que sabe cómo resolver una problemática, a donde acudir, a quien dirigirse y sobre todo que sabe la forma correcta de como dirigirse a las autoridades probablemente ha tenido cercanía a la educación cívica, esto es así porque la misma te da un cierto conocimiento para poder transitar en problemas cotidianos donde debe haber una interacción entre autoridades y personas gobernadas.
La gran apuesta de las democracias en Latinoamérica debe ser a través de la educación cívica que podamos construir mejores entornos sociales donde exista el respeto entre las personas y sobre todo mucha civilidad y compromiso con la participación contante en la vida pública, esto a través del reconocimiento de los derechos humanos.
Si es verdad no es tema fácil de resolver ya que cada entorno social tiene sus características muy diversas y atendiendo a las mismas se deben ir diseñando estrategias que fomenten la educación cívica y sobre todo que la ciudadanía llegue a entender y valorar que esta magnífica herramienta nos dará a un mejor acceso de vida, gobiernos y por ende una mejor democracia.
Entre las iniciativas que han tenido las autoridades electorales administrativas a nivel nacional con el INE y a nivel local con los OPLE se han podido construir programas exitosos, uno de ellos es la ENCÍVICA la cual ha sido una estrategia nacional exitosa qué ha generado sinergias para que la educación cívica sea llevada a un nivel de mayor proyección, supervisión y sobre todo de entrega de resultados qué pueden ser verificables de forma cuantitativa o cualitativa.
En el caso de los OPLE han formado redes integradas por Consejerías Electorales que en base a ese concentrado de esfuerzos han podido organizar eventos nacionales y regionales donde hay un intercambio de experiencias de éxitos en materia de educación cívica, paridad de género, erradicación de la violencia política de género, impulso de acciones afirmativas y demás temas que han servido para ir perfeccionando nuestro sistema electoral mexicano.
La capacitación electoral dirigida a la ciudadanía general es una forma de acercar a las personas a que conozcan nuestro sistema democrático, además de ser una estrategia para ir sembrando una semilla qué más adelante podremos cosechar en algún proceso electoral o fuera de estos en cualquier ejercicio o actividad democrática.
La educación cívica es el medio para alcanzar una mejor democracia, por esa razón es que se deben redoblar esfuerzos para seguir fortaleciendo a los programas de educación cívica que realmente dan resultados verificables. Igual debemos ir evolucionando y cambiando el chip, es decir, debemos entender que se pueden hacer mas con menos, no es necesario realizar programas de educación cívica que signifiquen un gran gasto presupuestal, recuerdo perfectamente como en los años 2019 y 2020 se implementaron en el Instituto electoral y de participación ciudadana de Tabasco por parte de la comisión de organización electoral y educación cívica siete cursos virtuales dirigidos a personas que pudieran estar interesados a un corto plazo en participar en el próximo proceso electoral local ordinario y por medio de estos cursos obtendrían conocimientos en materia electoral y además podrían actualizar los mismos con miras a la próxima elección.
Esos cursos durante los dos años capto mas de mil personas que los cursaron de forma gratuita y que no genero ningún costo presupuestal para la Institución Electoral.
Los beneficios que se obtuvieron fue que muchas personas que concursaron para integrar nuestros órganos electorales desconcentrados como lo son las juntas y consejos electorales distritales ya tenían una capacitación previa sobre los temas y etapas del proceso electoral local ordinario.
Hay una tarea pendiente y es la de que se logre una sinergia y coordinación entre las autoridades administrativas electorales y las autoridades de la educación, que permita establecer una estrategia nacional de educación cívica integral donde se pueda impulsar con una mayor fuerza y proyección a la educación cívica que seguro estoy nos dará frutos con una mejor democracia en un futuro a corto plazo.



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