Huella hídrica de México crece 16.4% en 12 años

La presión sobre los recursos hídricos en México continúa aumentando. De acuerdo con la actualización del Informe de Huella Hídrica en México, presentada por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y Agroder, la huella hídrica de consumo nacional registró un incremento de 16.42% en los últimos doce años, impulsada por el crecimiento poblacional, la expansión agroalimentaria y los cambios en los patrones de consumo.
El estudio revela que la huella hídrica pasó de 197 mil hectómetros cúbicos (hm³) anuales en 2012 a 229,340 hm³ en la actualidad. Este aumento equivale a 33 mil hectómetros cúbicos adicionales, una cantidad comparable a llenar aproximadamente 18 veces el Estadio Azteca.
Durante la presentación del informe, especialistas destacaron que el principal desafío para el país no se encuentra en el consumo doméstico, sino en las actividades relacionadas con la producción de alimentos.
Mientras el uso doméstico representa apenas el 6.03% de la huella hídrica nacional y la actividad industrial concentra 1.93%, el sector agroalimentario absorbe el 87% de la huella de consumo y el 92% del agua destinada a la producción, equivalente a 206,717 hm³.
"El agua asignada al agro no la usan solo los agricultores, la usamos todos", enfatizó Ricardo A. Morales, director general de Agroder.
El especialista señaló que las decisiones de consumo de la población tienen una relación directa con la demanda de agua en el campo, ya que cada producto requiere distintos niveles de recursos hídricos para su producción.
Entre los productos que generan una mayor presión sobre el recurso destacan el maíz, principal cultivo del país, así como la producción pecuaria vinculada a leche, carne de res, pollo, cerdo y huevo. También figuran productos como caña de azúcar, sorgo, café, frijol y cerveza.
Los tres colores del agua
El informe explica que la huella hídrica se analiza a través de tres componentes principales.
El agua verde representa el 68% de la huella de producción y corresponde a la humedad proveniente de la lluvia almacenada en los suelos agrícolas. El agua azul se refiere a la obtenida de ríos, lagos y acuíferos subterráneos. Finalmente, el agua gris mide el volumen necesario para diluir contaminantes y devolver el recurso a condiciones aceptables.
Para facilitar el análisis de la información, WWF y Agroder presentaron un micrositio interactivo que permite conocer la cantidad de agua utilizada detrás de diversos productos y actividades económicas.
Durante la exposición de resultados, expertos en sustentabilidad y gestión del agua advirtieron que el panorama futuro es preocupante si continúan las tendencias actuales de crecimiento y consumo.
"Las nubes también tienen sed", advirtió el presidium, al hacer referencia a cómo la deforestación y las decisiones humanas están modificando los ciclos hidrológicos.
Los especialistas coincidieron en que, bajo las condiciones actuales, el consumo de agua en México continuará aumentando en los próximos años, lo que obligará a replantear estrategias de producción, conservación y uso eficiente del recurso.





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