Crisis en la FIFA: Infantino recurre al entorno de Trump
- Redacción
- 3 ago
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Gianni Infantino enfrenta una de las mayores crisis de su gestión al frente de la FIFA, luego del fracaso de su propuesta para incorporar inversionistas privados a los ingresos comerciales futuros de la Copa Mundial.
De acuerdo con The New York Post, el presidente del organismo intentó comunicarse en repetidas ocasiones con Donald Trump después de que el proyecto fuera retirado, aunque no habría conseguido hablar directamente con el mandatario estadounidense. El diario sostuvo que Infantino buscaba obtener respaldo político frente al creciente rechazo dentro del futbol internacional.
El mismo reporte señaló que el dirigente había programado conversaciones con el secretario de Estado, Marco Rubio. Sin embargo, el Departamento de Estado negó al periódico que existiera una reunión o llamada confirmada, por lo que esa versión no cuenta con respaldo oficial.
La propuesta fue abandonada durante las primeras horas del sábado, después de una fuerte reacción de confederaciones, asociaciones nacionales, funcionarios internos y dirigentes europeos. El plan pretendía recaudar hasta 4 mil 200 millones de dólares mediante la venta de una participación minoritaria en una nueva compañía denominada FIFA Forward Enterprise.
La UEFA notificó formalmente a la FIFA que analiza emprender acciones legales, procedimientos de arbitraje o presentar denuncias regulatorias relacionadas con la iniciativa impulsada por Infantino.
La advertencia fue enviada mediante una carta fechada el viernes por el bufete Dechert, con sede en Nueva York. En el documento se solicitó preservar posibles pruebas vinculadas con la elaboración, negociación y presentación de FIFA Forward Enterprise.
"La UEFA les notifica formalmente que cualquier destrucción, eliminación, alteración, ocultamiento o pérdida de materiales relevantes tras la recepción de esta notificación —o tras cualquier fecha anterior en la que ustedes fueran, o razonablemente debieran haber sido, conscientes de que se preveían procedimientos— puede constituir destrucción de pruebas", señala la carta.
El aviso menciona a 18 ejecutivos de la FIFA cuyos datos, comunicaciones, documentos y mensajes electrónicos deberán conservarse ante la posibilidad de una disputa judicial.
Andrew J. Levander, abogado de la UEFA, escribió que los procedimientos legales "son razonablemente previsibles", al considerar que el proyecto podría ser "fundamentalmente incompatible con la gobernanza adecuada del fútbol".
La FIFA no había emitido una respuesta pública detallada sobre la advertencia legal al momento de difundirse el reporte.
La iniciativa contemplaba la creación de una filial encargada de administrar las operaciones comerciales y de torneos como la Copa Mundial y el Mundial de Clubes.
La nueva entidad habría sido valorada inicialmente en 20 mil millones de dólares. La FIFA pretendía ofrecer cerca de 20% de participación a inversionistas externos, sin ceder formalmente el control de las decisiones deportivas y de gobernanza.
Entre los posibles inversionistas figuraba Thrive Eternal, firma vinculada con Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno de Donald Trump.
Como incentivo, las 211 asociaciones miembro de la FIFA podrían haber recibido pagos únicos de hasta 20 millones de dólares cada una. El proyecto también habría centralizado en la nueva compañía una parte importante de los ingresos futuros generados por las competencias internacionales.
La FIFA defendió inicialmente la propuesta al señalar que conservaría el control sobre sus torneos y que los recursos obtenidos serían destinados al desarrollo del futbol. Los críticos cuestionaron la falta de consultas previas y el ingreso de capital privado a una estructura vinculada con el Mundial.
Rechazo de las confederaciones
La UEFA encabezó la oposición y sus 55 federaciones acordaron boicotear los eventos y competiciones organizados por la FIFA mientras el proyecto permaneciera activo. La amenaza fue uno de los principales factores que llevaron al abandono de la propuesta.
La Concacaf y la Confederación Asiática de Futbol también expresaron su rechazo y cuestionaron la ausencia de un proceso previo de discusión con las partes interesadas.
Kevin Lamour, director de operaciones de la FIFA, afirmó en un comunicado citado por The Associated Press que el plan había sido impulsado principalmente por Infantino y que integrantes del organismo se sintieron engañados por la forma en que se manejó la iniciativa.
El presidente de la FIFA mantiene un respaldo más sólido entre federaciones africanas y sudamericanas. La Conmebol también espera que Infantino respalde una posible ampliación del Mundial de 2030 de 48 a 64 selecciones, propuesta que incrementaría el número de partidos organizados por Argentina, Uruguay y Paraguay.
El conflicto también puso en duda la candidatura de Infantino para un cuarto y último mandato al frente de la FIFA.
Antes de la controversia, el dirigente parecía encaminado a competir sin oposición en la elección programada para marzo de 2027. La FIFA había señalado que cerca de 200 de sus 211 asociaciones miembro habían comprometido su apoyo, pero algunas federaciones europeas comenzaron a reconsiderar esas cartas después del colapso del proyecto.
La Asociación de Futbol de Gales fue la primera en anunciar públicamente un cambio de postura.
La fecha límite para registrar candidaturas será el 18 de noviembre de 2026. La elección se celebrará cuatro meses después en Marruecos, país que organizará el Mundial de 2030 junto con España y Portugal.
La crisis ha abierto la posibilidad de que surja un candidato opositor y de que el futuro de Infantino quede condicionado por las investigaciones, las acciones legales y la pérdida de confianza entre algunas de las confederaciones más influyentes del futbol mundial.
La UEFA afirmó recientemente que la dirigencia actual de la FIFA perdió su confianza y que ninguna alternativa debe descartarse.





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