Seis “leches” no lo son: revela estudio de Profeco
- Redacción
- hace 16 horas
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No todas las bebidas que se comercializan como leche para niñas y niños cumplen con lo que prometen. Así lo reveló un reciente estudio de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), que analizó 32 productos saborizados y encontró inconsistencias tanto en su composición como en su etiquetado.
El análisis, realizado por el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor, incluyó productos adquiridos en noviembre de 2025 y evaluados hasta febrero de 2026. Se revisaron aspectos como contenido neto, valor nutrimental, tipo de grasa, contenido energético y cantidad de azúcares.
Productos que no son completamente leche
Uno de los hallazgos más relevantes es que seis productos que se venden como “leche saborizada” contienen grasa vegetal, lo que cambia su naturaleza frente a lo que el consumidor podría esperar.
Durante la revisión, la Profeco verificó que las denominaciones cumplieran con la norma y que la información en las etiquetas fuera veraz. Sin embargo, detectó que algunas bebidas, pese a presentarse como leche, no corresponden completamente a esa categoría.
En este grupo aparecen presentaciones de las marcas Vaca Blanca y Great Value en sabores fresa, vainilla y chocolate, clasificadas dentro del apartado “no es leche”.
Este resultado pone en evidencia que la percepción del consumidor puede verse influida por el etiquetado, especialmente cuando estos productos ocupan el lugar de la leche en la alimentación infantil, pese a tener una composición distinta.
Azúcares: discrepancias en el etiquetado
El estudio también detectó inconsistencias en el contenido de azúcar. Seis productos reportan menos azúcares de los que realmente contienen, lo que representa un problema en la veracidad de la información nutrimental.
Entre los casos señalados se encuentran productos de Kellogg’s como All Bran vainilla deslactosada, Zucaritas vainilla deslactosada y Choco Krispis chocolate deslactosada, además de tres presentaciones de Vaca Blanca.
Las diferencias son significativas. Por ejemplo, algunos productos declaran poco más de 2 o 3 gramos de azúcar por cada 100 mililitros, cuando en realidad superan los 4 gramos, e incluso en ciertos casos rebasan los 10 gramos.
Claves para el consumidor
La Profeco explicó que este tipo de bebidas ha ganado popularidad debido a sus sabores como chocolate, vainilla o fresa, lo que las hace más atractivas para el público infantil.
También destacó que muchas no presentan sellos de advertencia porque contienen menos azúcares añadidos o no los incluyen, aunque esto no significa necesariamente que sean más saludables.
En el caso de los productos deslactosados, recordó que pueden tener un sabor más dulce debido a la transformación de la lactosa en glucosa y galactosa.
El estudio subraya la importancia de revisar a detalle la composición de los productos y no basarse únicamente en lo que indica el empaque frontal, ya que la ausencia de sellos no garantiza que el contenido sea el más adecuado.




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