México y Alemania buscan ampliar colaboración en agua, clima y economía circular
- Redacción
- 28 may
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En entrevista con El Economista, el funcionario destacó que la relación bilateral cobra mayor relevancia en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y por los crecientes efectos del cambio climático.
Schneider señaló que México desempeña un papel importante en América Latina como impulsor del diálogo y la cooperación regional, además de mostrar interés en desarrollar políticas climáticas más ambiciosas.
“México es un socio fuerte de Alemania en cuestiones de medio ambiente y protección del clima. En estos momentos de tensiones geopolíticas, esto es más importante que nunca. México es un importante constructor de puentes en la región y quiere desarrollar una política climática ambiciosa”.
El ministro advirtió que la población mexicana enfrenta cada vez con mayor intensidad fenómenos asociados al cambio climático, como olas de calor prolongadas, sequías y lluvias extremas, por lo que consideró prioritario fortalecer la colaboración en temas relacionados con el abastecimiento de agua.
Asimismo, destacó oportunidades de cooperación en materia de economía circular, particularmente en el manejo de residuos plásticos y el desarrollo de nuevas tecnologías que generen beneficios ambientales y económicos.
Respecto a la decisión de la Comisión Europea de flexibilizar algunos plazos para la industria automotriz, Schneider sostuvo que los objetivos de reducción de emisiones continúan siendo obligatorios y mantienen el rumbo hacia la electrificación del transporte.
“Con la nueva propuesta de la Comisión Europea, los fabricantes de automóviles todavía tendrán que cumplir una reducción del 90% de las emisiones de CO2 a partir de 2035”.
Añadió que la volatilidad de los precios de los combustibles y las ventajas operativas de los vehículos eléctricos han incrementado el interés de la población por este tipo de tecnología.
“El futuro es eléctrico, de eso no hay duda”.
En relación con la meta alemana de alcanzar la neutralidad climática para 2045, explicó que el gobierno federal desarrolla un programa compuesto por 67 medidas que permitirán reducir más de 25 millones de toneladas adicionales de dióxido de carbono para 2030.
Entre las acciones más relevantes se encuentran la instalación de aproximadamente 2,000 nuevas turbinas eólicas y la restauración de bosques, humedales y suelos, considerados fundamentales para mitigar los efectos del cambio climático.
Sobre los cuestionamientos relacionados con proyectos de infraestructura desarrollados en México y sus posibles impactos ambientales, Schneider aseguró que la relación de cooperación entre ambas naciones mantiene una dinámica positiva.
“La cooperación con el actual gobierno mexicano es sumamente constructiva y positiva. En este viaje queremos identificar otros temas comunes en los que podamos colaborar eficazmente”.
El funcionario también defendió la importancia de los acuerdos multilaterales para enfrentar la crisis climática global y consideró que, aunque aún falta avanzar para cumplir los objetivos internacionales, los esfuerzos conjuntos han permitido reducir los escenarios más pesimistas sobre el calentamiento global.
“Según mi experiencia, la comunidad internacional todavía trabaja estrecha y conjuntamente en el ámbito del medio ambiente y del clima. El multilateralismo funciona, en parte gracias a socios fuertes como México”.
Como ejemplo reciente de cooperación exitosa, mencionó la entrada en vigor del Tratado de Alta Mar de la ONU, que establece por primera vez un marco jurídico internacional para la creación de áreas marinas protegidas en aguas internacionales.
“Este es el mayor éxito de la política medioambiental internacional de los últimos años”.





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