top of page

ANÁLISIS SOBRE LOS PUNTOS GENERALES DE LA REFORMA CONSTITUCIONAL EN MATERIA ELECTORAL

  • Redacción
  • 3 mar
  • 3 Min. de lectura

El día 25 de febrero se presentaron los puntos generales que abordará la próxima propuesta de reforma electoral por parte del Poder Ejecutivo.

El contenido enlistó los siguientes temas:


• Elección de la representación proporcional del Congreso de la Unión. 


• Reducción del gasto. 


• Mayor fiscalización. 


• Voto en el extranjero. 


• Tiempos de radio y televisión. 


• Inteligencia artificial. 


• Cómputos distritales. 


• Democracia participativa. 


• No nepotismo. 


• No reelección. 

En primer término, por la importancia y trascendencia del tema, analizaremos las diputaciones por el principio de representación proporcional. Se mantiene la fórmula prevista actualmente en la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales. Los cambios se plantean en la forma de asignar los 200 espacios: 97 candidaturas que no resultaron ganadoras pero obtuvieron los mejores resultados dentro de su partido; 95 candidaturas de votación directa por circunscripción y por partido, eligiendo un hombre y una mujer; y ocho espacios para personas mexicanas residentes en el extranjero.


Para el caso de las senadurías, se integraría por 96 escaños (64 de mayoría relativa y 32 de primera minoría).


En el tema de diputaciones plurinominales se propone un modelo de lista abierta, es decir, que la ciudadanía distribuya su votación dentro de la lista que registre cada partido político por la vía de representación proporcional. Además, se apartarían ocho curules para personas migrantes como grupo de atención prioritaria. Esto genera una pregunta relevante: ¿por qué exclusivamente este grupo y no otros que ya cuentan con acciones afirmativas, como personas indígenas y afromexicanas, personas con discapacidad o población de la diversidad sexual? Actualmente existen distritos indígenas impulsados por el Instituto Nacional Electoral; sin embargo, no están reconocidos expresamente en la Constitución. Esta podría ser una oportunidad para fortalecer la protección constitucional de los grupos en situación de vulnerabilidad.


Este nuevo modelo podría impactar en dos aspectos relevantes. El primero es qué ocurrirá con las acciones afirmativas que han encontrado espacio en la vía de representación proporcional. Históricamente, la puerta de entrada para mujeres y otros grupos prioritarios ha sido la vía plurinominal. Si se condiciona la obtención del cargo al voto individual y no al porcentaje obtenido por el partido, se requerirá un nuevo procedimiento que garantice la efectividad de dichas acciones afirmativas.


En segundo término, surge el reto operativo. La implementación de listas abiertas implicaría una boleta donde se distribuyan múltiples votos, similar a lo ocurrido en la reciente elección judicial. Actualmente, al votar por mayoría relativa se genera automáticamente un efecto en la representación proporcional. Cada partido puede registrar hasta 200 candidaturas distribuidas en cinco circunscripciones. Sin mayor información sobre la propuesta, surgen dudas razonables: ¿la ciudadanía podrá distribuir votos entre varios partidos en la misma boleta? ¿Deberá asignar hasta 40 votos en una circunscripción? Será necesario conocer el diseño final para evaluar su viabilidad técnica.

Otro punto relevante es el financiamiento de campañas. Si las candidaturas plurinominales deben recorrer toda una circunscripción, ¿recibirán presupuesto para campaña? Si el objetivo de la reforma es el ahorro presupuestal, esta medida podría generar un efecto contrario.


En relación con las senadurías, eliminar la vía de representación proporcional implicaría la pérdida de representación de minorías políticas, lo cual podría generar un desbalance en el sistema.

Existe también una oportunidad histórica para revisar el tamaño del Congreso. Italia, en 2022, redujo significativamente el número de integrantes de su Parlamento. En México, cada diputación representa aproximadamente a 206,600 personas. Vale la pena preguntarse si la ciudadanía se siente representada por su diputada o diputado y si el modelo actual es financieramente sostenible.


En cuanto a los cómputos distritales iniciando al término de la jornada electoral, la experiencia más sólida es la del Instituto Electoral de la Ciudad de México, que cuenta con órganos desconcentrados permanentes y sistemas robustos. La experiencia reciente en el proceso extraordinario judicial en 19 entidades mostró que este modelo demanda recursos técnicos y humanos considerables. Con presupuestos reducidos, su implementación podría resultar compleja.


Respecto al Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), la propuesta de eliminación podría representar un ahorro, siempre que sus funciones migren eficientemente a los sistemas informáticos de cada organismo electoral. No es indispensable mantener la estructura costosa actual si la captura y publicación de actas puede realizarse mediante sistemas ya existentes.

La eliminación de la reelección consecutiva tiene efectos ambivalentes. Puede evitar la permanencia indebida en el poder, pero también elimina incentivos de continuidad. La prohibición del nepotismo, en cambio, representa un avance importante para fortalecer la democracia.


Finalmente, la reducción del gasto es una demanda legítima. Sin embargo, mientras se sigan ampliando responsabilidades a las autoridades electorales —elecciones ordinarias, extraordinarias, judiciales, revocaciones y consultas— sin modernizar los mecanismos mediante tecnologías de la información y comunicación, será difícil alcanzar un sistema electoral más eficiente y menos costoso. La clave estará en equilibrar austeridad con viabilidad técnica e institucional.

Comentarios


© Copyright 2025 Todos los derechos reservados.

bottom of page